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20 de febrero de 2011

Pastel de manzana con miel

Con los ingredientes que os ponemos sale una tarta para seis u ocho personas.
Se hace bien en un molde de unos 26 o 28 cm de diámetro
Ingredientes:
  • Tres manzanas golden o reineta, al gusto.
  • 120 gramos de azúcar
  • 3 cucharadas soperas de miel
  • 125 gramos de margarina
  • 230 gramos de harina
  • 2 huevos y una yema
  • 10 galletas maría
  • 1 cucharadita de te de levadura Royal o similar
  • 2 cucharadas soperas de brandy
  • canela al gusto (1 cucharada moka rasa para empezar)
Triturar las galletas ayudándonos de un rodillo.
Cubrir con las galletas el fondo del molde que vayamos a usar.
Pelar las manzanas, cortarlas a dados. Si son muy dulces, añadir una cucharada de zumo de limón. Añadir la canela y mezclar bien.
Repartir los dados de manzana cortada por encima de la galleta triturada.
En un bol mezclar bien azúcar, miel y margarina. Añadir los dos huevos enteros y la yema adicional y batir bien.
Poner el brandy y mezclarlo.
Tamizar la harina junto con la levadura, añadir a lo que tenemos en el bol y mezclar bien.
Echar la masa encima de las manzanas, repartirla y poner al horno precalentado a 160º, durante 60 minutos, más o menos. Comprobar con un palillo de madera el grado de cocción antes de apagar el horno.
Cuando esté frío decorar con azúcar glas.
Buen provecho.

17 de enero de 2011

Mermelada de naranja 2

Visto el precio en el campo de las naranjas, y que la temporada ha sido caótica para el productor, o sea para mí, me he decidido a hacer unos cuantos kilos de mermelada intentando medir las cantidades y controlar las temperaturas de ebullición para poder hacer siempre la misma mermelada.
Para ello he contado con unos kilos de naranjas navelinas recién cortadas del árbol, sin tratamientos fitosanitarios en los últimos seis meses por lo que lo único que tenían era un poco de polvo.
Los ingredientes eran los que detallo:
  • Naranjas
  • Azúcar
Además he necesitado un termómetro de cocina.
La proporción ha sido, 1 kilo de pulpa de naranja limpia, 800 gramos de azúcar.
Primero hay que sacar la parte naranja de la piel de la mitad de las naranjas, cortar esta piel en juliana y poner en abundante agua fría. Ir cambiando el agua regularmente durante 24 horas.
Pelar muy bien las naranjas que vamos a usar, dejando la piel transparente de los gajos, y quitando muy bien la parte blanca.
Trocear las naranjas acabando de quitar la parte blanca de dentro.
Pesar la naranja que hayamos troceado y preparar el azúcar y el agua en las cantidades requeridas.
Poner en una olla las naranjas troceadas con la tercera parte del azúcar, tapar y dejar en sitio fresco hasta el día siguiente.
Al día siguiente, escaldar tres veces las pieles de naranja durante tres o cuatro minutos, cambiando el agua cada vez. Reservar
Poner la cazuela al fuego, llevar a ebullición removiendo de vez en cuando. Cuando empiece a hervir dejar a fuego lento.
En un principio debe de hervir a unos 100 grados, temperatura que irá subiendo según se vaya evaporando el líquido, habrá que mantener en ebullición hasta que veamos que la temperatura llega a 105ºC.
Cuando empieza a hervir veremos que la pulpa de la naranja sube y se queda toda en la parte de arriba.
En el momento en que la pulpa esta casi cocida, se va haciendo una mezcla homogénea. Añadir el resto del azúcar que tenemos reservado y las pieles de naranja escurridas.
Esperamos a que la temperatura de ebullición llegue a 105ºC, y ya podemos considerar que la mermelada está hecha.

26 de enero de 2010

Churros con chocolate


No me podéis decir que no os entran ganas de coger un churro de los que os muestro y darle un bocado.
Cada vez que paso cerca de una churrería me entran ganas de comprar unos cuantos, pero siempre me detengo.
Puede que sea el olor de aceite requemado o que tengo certeza de que los bocaditos de churros me van a estar repitiendo en el estómago durante varias horas.
Pero hechos en casa, es otra historia. No se tarda más de media hora y es un desayuno o merienda estupendo para presentar cuando tengamos ese poquito de tiempo que se necesita.
Para su elaboración vamos a necesitar una manga pastelera con una boquilla estriada de tamaño medio, una del 8 es buena. Una buena manga pastelera cuesta unos 4 euros y una boquilla 2 euros. Eso es lo que nos cuestan unos pocos churros.
También vamos a necesitar una freidora o sartén honda con unos 3 cm de aceite.
Ingredientes:
  • 165 gramos harina floja o de panadería (no usar harina de fuerza)
  • 30 centilitros de agua
  • media cucharadita moka de sal
  • una nuez de mantequilla
  • un huevo mediano
  • azúcar
Con estas cantidades salen churros para cuatro personas.
Hay que poner el agua a hervir en una cazuela, añadiendo la mantequilla y la sal.
Tamizar la harina con un colador, dos veces.
Cuando el agua empiece a hervir, apartar la cazuela del fuego, echar la harina de golpe y remover con energía con una cuchara o paleta de madera.
Poner sobre el fuego al mínimo (aconsejo que se haga sobre un fuego muy suave para que no se queme) y seguir removiendo durante un par de minutos.
Pasar la masa a un bol, dejar enfríar unos 5 minutos (depende de la temperatura ambiente) o menos si estamos en invierno, añadir el huevo y mezclar muy bien, batiendo con la cuchara de madera para incorporar aire.
Cuando esté bien mezclado, poner en la manga pastelera y dejar enfríar.
Preparar la sartén o freídora con bastante aceite de girasol.
Ir dejando caer la masa directamente al aceite, cortando con unas tijeras o con los dedos.
Sacar de la freídora, dejar sobre papel absorbente, espolvorear con azúcar y servir.
El chocolate os lo dejo a vuestro libre albedrío.

16 de enero de 2010

Pastel de manzana y requeson

Este es un pastel hecho cuya receta proviene de mi madre. Es un pastel clásico en Lituania.
Por los ingredientes puede parecer un pastel pesado, pero su sabor es fresco y agradable en el que predomina la manzana.
Consta de cinco capas, primero se cuece a medias una capa de masa, después se incorpora una capa de manzana rallada y se vuelve a hornear.
Por último se incorpora el requesón, se cubre con una fina capa de mermelada o compota, se adorna con un tercio de la masa que hemos hecho y se pone a hornear.
Como podéis deducir, todo el proceso requiere un tiempo de al menos dos horas, pero os aseguro que vale la pena.
Con los ingredientes que os pongo sale un pastel de considerables dimensiones que ocupa toda la bandeja del horno, pero no va a durar mucho, cuando empiezas a comer es difícil parar.
Se puede comer caliente o frío. La mejor forma de degustarlo es ligeramente caliente acompañado de un poco de helado.

Ingredientes para la masa:
400 gramos de harina
200 gramos de margarina o mantequilla
2 huevos medianos
200 gramos de azúcar
una cucharadita de levadura

Ingredientes para el relleno de manzana:
tres manzanas golden muy grandes
2 huevos medianos
cuatro cucharadas soperas de azúcar
media cucharadita de canela
zumo de medio limón

Relleno de requesón:
500 gramos de requesón (dos tarrinas)
2 huevos medianos
cuatro cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de azúcar de vainilla

mermelada, unos 250 gramos o a placer
Como su confección es larga y difícil de explicar con palabras, os adjunto un vídeo que hemos montado con todo el proceso y las explicaciones.

13 de enero de 2010

Bocaditos de almendra

Le hemos dado este nombre a estos bocados que hemos hecho en molde de madalenas.
La base es la misma masa del bizcocho de almendra, pero lo hemos aromatizado añadiendo piel de naranja confitada picada muy fina con el cuchillo.
Ingredientes:
  • 150 gramos de almendra molida cruda
  • 100 gramos de almendra molida que hemos tostado en una sartén
  • 40 gramos de harina
  • piel de naranja o limón
  • 1 chupito de Cointreau
  • 200 gramos de azúcar, 100 para las claras y100 para las yemas
  • 6 huevos medianos
Adjuntamos un vídeo de 4 minutos con los ingredientes y todas las instrucciones para su preparación.

28 de diciembre de 2009

Salsa de chocolate

Que placer es comer (por favor, no pensar en las calorías que puede contener), una bola de helado, un pedazo de pastel o un profiterol bañado en salsa caliente de chocolate.
Para ello poner en una taza apta para microondas unas tabletas de chocolate y el mismo peso en nata de cocinar.
Poner en el microondas en períodos cortos y remover después de cada pequeño período de calentamiento para que se caliente todo por igual.
Cuando está derretido el chocolate, y bien mezclado con la nata, ya lo tenemos listo para usar.

Pasteles de chocolate, brownies


El brownie es un pastel de chocolate que después de cocerlo queda crujiente por fuera y como crudo por dentro. Ello es debido a que apenas lleva harina entre sus ingredientes.
Ingredientes:
  • 200 gramos de chocolate negro
  • 150 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 75 gramos de harina
  • una cucharadita moka de canela en polvo
  • una cucharada de extracto de vainilla o una cucharadita de azúcar vainillado
  • 100 gramos de fruta seca ácida troceada
Respecto al último ingrediente, no se usa en el brownie clásico pero le da un toque especial. Nosotros vamos variando la fruta que incorporamos, siempre que sea un poco ácida.
En el que veis en la foto hemos puesto nueces.
Podéis usar arándanos secos, naranja confitada, orejones, etc... y por que no las bayas goji tan de moda en la actualidad.
Primero fundir el chocolate, y reservar tibio.
Poner la mantequilla blanda en un bol y mezclar bien con el azúcar. En nuestro caso, hemos descubierto que se mezcla mucho mejor con la mano del mortero.
Añadir y mezclar bien los huevos, la harina tamizada, la canela y la vainilla. Verter el chocolate sobre la masa y batir bien hasta obtener una masa homogénea.
Añadir la fruta seca troceada y mezclar.
Poner en un molde rectangular cubierto con papel de hornear.
Cocer en el horno precalentado a 150º durante 20 a 30 minutos.
Comprobar la cocción pinchando con un palillo de madera.
Dejar enfriar antes de desmoldar. Cortar a cuadraditos de ración.
Una forma estupenda de comerlo es: calentar el brownie ligeramente en el microondas, poner una bola de helado de vainilla al lado y regar con salsa de chocolate. Buenísimo!!!!!!!!!!!!

26 de diciembre de 2009

Tarta de chocolate clasica


Es una de las recetas clásicas de mi madre.
Nunca faltaba esta tarta en ninguna de las celebraciones suyas o de la familia.
No es difícil de hacer y el resultado es espectacular.
Se compone de un bizcocho, líquido para mojar y un relleno y cobertura de chocolate trufado.
Para los amantes del chocolate.
Los ingredientes son para una tarta de considerables dimensiones para la que necesitaremos un molde de 32 centímetros. La tarta de la fotografía está hecha con la mitad de los ingredientes y fue suficiente para 12 raciones.
Primero haremos un bizcocho normal y después una mousse de chocolate que servirá de relleno.
Ingredientes para el bizcocho:
  • una docena de huevos medianos
  • 250 gramos de azúcar
  • 300 gramos de harina de repostería
Ingredientes para bañar el bizcocho:
  • 4000 ml de café suave
  • 150 ml de brandy
  • 100 gramos de azúcar
Ingredientes para el mouse de relleno:
  • 8 huevos
  • 400 gramos de chocolate de cobertura
  • 200 cc de nata
  • 150 gramos de azúcar
Para la cobertura:
  • más chocolate para rallarlo, el que más nos guste.
Primero, el día anterior haremos el bizcocho .
Separamos las yemas de las claras un rato antes para que las claras estén a temperatura ambiente.
Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que el azúcar esté totalmente disuelto y tengamos una masa esponjosa.
Batir las claras con un pellizco de sal, ir incorporando poco a poco la otra mitad del azúcar hasta alcanzar el punto de nieve.
Incorporar las claras a la yema con mucho cuidado, con movimientos envolventes.
Ir tamizando e incorporando la harina poco a poco, con cuidado de que no baje el volumen.
Poner en un molde adecuado que habremos recubierto de papel de hornear o bien recubierto de mantequilla y después espolvoreado con harina.
Poner en el horno precalentado a 160º durante una hora o el tiempo necesario para la cocción. Se puede comprobar la cocción pinchando con un palillo.
Una vez cocido, dejar que enfríe poco a poco en el horno con la puerta abierta.
Dejar reposar hasta el día siguiente.

Una vez reposado el bizcocho, al día siguiente. prepararemos el relleno.
Separamos las yemas de las claras
Derretimos los 400 gramos de chocolate siguiendo el mismo método que indico en el apartado de cobertura de chocolate, con cuidado de no pasar de los 50º de temperatura que indico en él. Añadimos la nata, mezclamos bien y reservamos.
Batimos muy bien la mitad del azúcar con las yemas.
Levantamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal y la otra mitad del azúcar.
Incorporamos el chocolate derretido con nata a las yemas, batimos bien.
Ahora vamos incorporando las claras poco a poco con movimientos envolventes.
Se puede decir que ahora tenemos un mousse de chocolate muy cremoso.

Vamos a por la tercera fase, la preparación definitiva de la tarta.
Cortamos el bizcocho en tres planos ayudándonos de un cuchillo de pan que sea bastante largo. Levantamos los tres planos.
Ahora ponemos sobre una base para tartas el plano inferior de bizcocho. Lo bañamos con el liquido que hemos preparado y ponemos una capa de mousse de chocolate. Ponemos otro plano de bizcocho, lo bañamos y cubrimos con mousse. Ponemos el plano superior de bizcocho, lo bañamos.
Cubrimos toda la tarta con el resto de la mousse de chocolate.
Espolvoreamos por toda la superficie chocolate rallado, o cacao o chocolate blanco rallado, si así lo preferimos.
El resultado es el que podéis ver.
Que os aproveche.


25 de diciembre de 2009

Turron blando de cacahuete


Hacía tiempo que echaba de menos un pedacito de turrón del humilde cacahuete.
Me recuerda los lejanos tiempos de mi infancia, mi padre me ha recordado que llevaba cacahuetes tostados y pelados a un señor del vecino pueblo de Tavernes de la Valldigna, después de ser pesados los cacahuetes les entregaba su equivalente en turrón, quedándose parte para él como su beneficio.
Es un dulce navideño típico del pueblo donde nací y viví durante muchos años, y aprovechando que había encontrado una receta me he animado a hacerlo. Dicen que a la tercera va la vencida, y a la tercera me ha salido la receta. No he podido encontrar la receta del turrón que se hacía en Tavernes, pero lo estoy intentando.
Personalmente me gustan tanto como los de almendra.
La confección es muy fácil y el resultado mejor de lo que podáis pensar. Os doy ingredientes para una tableta grande. Podéis multiplicar y hacer la cantidad que queráis.
Ingredientes:
  • 250 gramos de cacahuete pelado y tostado
  • 175 gramos de azúcar
  • una cucharada sopera de miel
  • agua, media tacita de café, 50 ml
  • un poco de canela
  • una yema de huevo
Primero hay que triturar el cacahuete tostado lo más fino posible, pero sin que se nos forme una pasta. Yo lo he hecho con la Thermomix (hay que ir con mucho cuidado porque si nos pasamos expulsa el aceite y se forma como una pasta). Si se os ocurre picar más cantidad, hacedlo por tandas.
Después de mucho tiempo de haber publicado esta entrada, he encontrado un rallador de frutos secos. Es ideal para esto.
En una cazuela de tamaño adecuado poner el agua y el azúcar al fuego. Llevar a ebullición removiendo sin parar.
Cuando empieza a hervir se levanta una espuma blanca, es el momento de apartar del fuego la cazuela, poner la cucharada de miel, remover y poner poco a poco el cacahuete, removiendo sin parar (es mejor que alguien os ayude en este menester).
Volver a poner la cazuela al fuego muy bajo (en su mínima expresión) y seguir removiendo.
Cuando vemos que la pasta empieza a espesar, apartar del fuego y, sin parar de remover, poner la cuarta parte o menos de la yema del huevo (una yema de huevo es suficiente para dos kilos de masa). Mezclar muy bien. He acabado amasando con las manos en la encimera de mármol.
Seguidamente poner en un molde recubierto de papel blanco. Es conveniente poner un par de hojas de papel de cocina en el fondo para que absorba el aceite que soltará la masa.
Tapar con papel y poner algo de peso encima, dejar reposar durante tres o cuatro días antes de consumir.

16 de diciembre de 2009

Pastel de chocolate y naranja

En este pastel se combinan el sabor de la naranja con el del cacao, con un fondo de especias.
No es empalagoso y se come muy bien.
Ingredientes:
  • 1 naranja navel o similar de unos 230 gramos partida por la mitad y sin semillas.
  • 250 gramos de harina
  • 1 bolsita de levadura Royal o similar
  • 1 cucharadita de té de canela molida
  • 1/2 cucharadita de café (moka) de clavo de olor molido
  • 1/2 cucharadita de café (moka) de coriandro molido
  • 2 cucharadas soperas colmadas de cacao en polvo
  • 100 gramos de almendras crudas y sin piel, ralladas o trituradas
  • 175 gramos de margarina o mantequilla ablandada (preferible margarina)
  • 230 gramos de azúcar
  • 4 huevos grandes
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón
  • 2 cucharadas soperas de brandy o ron

Poner la naranja a cocer a fuego lento durante una hora. El objetivo es ablandar la corteza y quitar el sabor fuerte de la misma, por ello pondremos las mitades de la naranja hacia arriba, sin que el agua llegue a cubrirla. Escurrir y dejar enfriar. Triturar o picar la naranja muy fina, echar por encima el zumo de limón. Reservar.
Si no encontramos las especias trituradas, lo podemos hacer con el molinillo de café o con un mortero.
Mezclar la harina con el cacao y la levadura.
En un bol, batir la margarina con el azúcar hasta que la mezcla esté suave. Agregar las yemas de huevo de una en una, incorporar la naranja, el brandy y batir.
Añadir las especias y mezclar bien.
Tamizar encima la harina con levadura, canela, coriandro, clavo y cacao. Ir mezclando poco a poco, sin que se hagan grumos.
Aparte, montar las claras a punto de nieve y agregarlas a la masa anterior en dos tandas con movimientos envolventes.
Poner la masa en un molde untado con margarina, y hornear a horno precalentado a 180º durante 40 minutos, hasta que esté firme. Comprobar la cocción pinchando con un palillo.
Dejar enfriar en el horno, desmoldar y decorar con azúcar glas, cacao en polvo, o chocolate fundido.
En las fotos tenéis un ejemplo de pastel decorado con cacao y otro decorado con chocolate blanco fundido, aplicado con una jeringuilla, por encima de una fina cobertura de chocolate negro. En el segundo también hemos añadido un poco de piel de naranja confitada picada para añadir un extra de sabor.

12 de diciembre de 2009

Bizcocho de naranja



Este bizcocho puede ser una base para rellenar o para comer acompañando una taza de té o café.
No lleva mucho azúcar y la naranja le da un sabor fresco.
Ingredientes:



  • 250 gramos de harina
  • 200 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de te de levadura Royal o similar
  • 1 pizca de sal
  • 4 huevos
  • 55 cl de aceite de girasol o soja
  • 125 cl de zumo de naranja
  • 2 cucharadas de licor de naranja
  • azúcar glas o impalpable para decorar
  • mantequilla para el molde
  • la piel de una naranja rallada
  • dos cucharadas de piel de naranja confitada picada con cuchillo
  • tres cucharadas de zumo de limón
Poner la naranja confitada picada en remojo con el zumo de limón.
Separar las yemas de las claras.
Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que se blanquee, añadir el aceite, una cucharada de licor, y el zumo de naranja. Batir muy bien.
Añadir la piel de naranja rallada y la piel de naranja confitada con el limón. Mezclar bien.
Tamizar la harina junto con la levadura, y añadirla a la mezcla anterior poco a poco.
Montar las claras a punto de nieve con la pizca de sal, añadir poco a poco el azúcar restante y acabar de montar.
Añadir las claras a las yemas poco a poco y moviendo con suavidad con una espátula. Hacerlo con movimientos envolventes de abajo hacia arriba.
Preparar el molde, verter la mezcla y poner en el horno precalentado a 160º durante 55 minutos.
Comprobar la cocción introduciendo un palillo de dientes que debe de salir limpio y seco.
Abrir la puerta del horno y dejar que enfríe durante 10 minutos.
Sacar del horno, desmoldar y decorar con azúcar glas.
Cuando enfríe, ya está preparado para comer.

6 de diciembre de 2009

Piel de naranja confitada


Después de varias tentativas sin éxito, parece que al fin ha salido.
Hemos estando haciendo pruebas con varias recetas pero no salía según lo previsto, hemos hecho algunas modificaciones sobre lo que hemos leído y a la tercera va la vencida.




Ingredientes:
  • naranjas navelinas o nável
  • azúcar
  • 100 gramos de azúcar glas
  • agua natural
Os ponemos los pasos que hemos seguido para conseguir una piel confitada y glaseada con sabor a naranja pero sin amargura, de forma que la podais degustar sola o para acompañar postres y platos salados que requieran aroma a naranja.
Hacer un corte fino en la piel en sentido horizontal, y después varios cortes longitudinales.
Con la ayuda de una cuchara, o un cuchillo romo, sacar la piel de la naranja, incluida la parte blanca que en casi todas las recetas se desecha.
Vamos a cocer las pieles en un almíbar con concentración de azúcar en aumento por la evaporación del agua.
En una cazuela cubrir los pedazos de piel de naranja con agua fría, dejar unas cuatro horas. Con un cuchillo romo, raspar la parte blanca que se ha ablandado. Quedará más o menos la mitad de la parte blanca de la piel.
Cambiar el agua y llevar a ebullición durante cinco minutos. Colar, volver a poner agua fría y volver a llevar a ebullición durante cinco minutos. Repetir el mismo paso.
En total habremos hervido las pieles tres veces.
Pasar por colador, pesar las pieles que tenemos, y dejar que se escurran bien las pieles de naranja.
Mientras se escurren, preparar un almibar con mitad agua (mineral), mitad azúcar (el peso del azúcar será un poco más que el peso de las pieles). Cuando el almibar levante el primer hervor, poner las pieles de naranja, bajar el fuego al mínimo y dejar que hiervan en el almíbar durante 5 minutos.
Retirar del fuego y dejar las pieles en el almíbar durante 24 horas.
Al día siguiente poner la cazuela al fuego, llevar a ebullición y mantener 5 minutos más. Apagar el fuego y dejar 24 horas.
Así hasta cinco días (a no ser que la piel sea muy fina y tengáis suficiente con cuatro días). Al quinto día, sacamos las pieles del almíbar y reservamos. Ponemos el almibar al fuego y añadímos un 20% (respecto del peso inicial) de azúcar, llevamos a ebullición y colocamos las pieles de naranja. Dejamos hervir durante 5 minutos al igual que días anteriores, veremos que la piel se ha ido poniendo como transparente a lo largo de todo el proceso. Dejamos enfríar y reposar 24 horas.
Al sexto día, no ponemos la cazuela al fuego. Pasamos las pieles por un colador (no tirar el almíbar, nos puede servir para otras cosas) y las dejamos escurrir por espacio de un par de horas. Procurad que las pieles se escurran bien.
Pasamos las pieles por azúcar glas, o por azúcar normal y las ponemos a secar durante 24 horas o más encima de una rejilla. El tiempo de secado dependerá de la humedad ambiental que tengamos en casa. Una vez secas, que se note que el azúcar de encima se ha endurecido, guardar en un bote hermético.
Si habéis hecho muchas conviene ponerlas dentro de bolsitas pequeñas y las bolsitas en el recipiente hermético.
De todas formas, si se os secaran demasiado, a la hora de utilizarlas las podéis poner en remojo en zumo de naranja o limón.
Un apunte final para pelar la naranja. La última vez que confité piel de naranja no pelé la naranja, hice lo siguiente: primero exprimí la naranja, pero sin apurar y sin dañar la piel. Después corté las mitades exprimidas en cuatro trozos cada una, y las puse en agua fría durante una hora. Con un cuchillo romo quité la parte de la pulpa que había quedado con la piel y ya seguí el proceso habitual.
Pues el anterior no era el apunte final, ahora hay otro. Se me ocurrió guardar el almíbar usado en la cocción para futuros usos. NO vale la pena, no tiene buen sabor, todo el sabor se ha quedado en la piel.

Marron glace, castaña confitada

Naranjas de Xeraco

Me vais a perdonar que me enrolle un poco antes de pasar a detallar la receta, pero es que esto tiene su pequeña historia.
Hace un año, cuando llegó la temporada de las castañas, quise hacer marrón glacé. Estuve buscando, primero la forma de pelar las castañas, que, como todas las cosas, no es fácil de conseguir si no se sabe.
No conseguí marrón glacé, aunque pude comer unas castañas con buen sabor.
Unos días después de esa tentativa teníamos una comida de hermandad y uno de los participantes trajo un bote de marrón glacé de una marca muy conocida. Después de ver el sabor que se podía conseguir con un proceso lento en casa, no le encontré sabor a los envasados. Estaban buenos pero eran como unas castañas muy dulces, no le encontraba nada de especial.
De nuevo ha empezado la temporada de las castañas y me he animado a poner en práctica lo que aprendí con mis errores del año pasado.
Me he basado en las recetas clásicas francesas que he encontrado. Todo consiste en confitar las castañas en un almíbar con proporción creciente de azúcar.
Para ello vamos a necesitar:
  • 1,5 kilos de castañas o más
  • 1,5 kilos de azúcar
  • una vainilla o dos cucharadas de extracto de vainilla
  • una cucharada de harina
  • dos cucharadas de ron o brandy
  • 100 gramos de azúcar glas
  • un montón de paciencia
Primero, pelar las castañas. Es lo más costoso, después de esto va a ser fácil hacerlas pero requiere su tiempo.
He usado un cestillo de metal de los que venden para cazuelas y una cazuela de acero.
Cuando pongamos las castañas a hervir, muchas se van a abrir, otras se partirán en varios trozos. No os desesperéis.
Disolver una cucharada de harina en un litro de agua fría, poner al fuego la cazuela con el agua, meter dentro las castañas, llevar a ebullición y cocer las castañas en este líquido durante 15 a 20 minutos, dependiendo del tamaño de las castañas, a fuego muy bajo, apenas tiene que hervir. Hay que tratar las castañas con mucho mimo para que no se nos vayan partiendo. He leído que hay quien envuelve castaña a castaña en tela de media, lo hay que se aprovisionan de cantidad de bolsitas de té y ponen una castaña en cada bolsita.
Yo creo que no es necesario tanta molestia por dos razones, la primera no creo que los trozos lleguen al final, pues los iremos comiendo. Segunda, si hay muchos trozos podremos hacer crema de castañas triturándolas con un tenedor y añadiendo almíbar.
Al final del tiempo de cocción apartamos las castañas y las dejamos escurrir y enfríar.
Mientras tanto preparamos, en la cazuela que vayamos a utilizar, un almíbar con 750 gramos de azúcar y 1'5 litros de agua mineral. Removemos, disolviendo muy bien el azúcar, añadimos la vainilla y, cuando rompa el primer hervor, sumergimos las castañas y apagamos el fuego.
Después de 24 horas, sacamos las castañas, ponemos la cazuela al fuego, añadimos 125 gramos de azúcar y, al igual que el primer día, al primer hervor, sumergimos las castañas en el almíbar.
Así día a día hasta el sexto día en el que añadiremos 250 gramos de azúcar (el doble que los otros días) y las cucharadas de brandy.
Dejaremos reposar otra vez hasta el día siguiente.
Sacamos las castañas y las depositamos sobre una rejilla para que se escurran y que se sequen durante dos horas.
Preparamos el glaseado con el azúcar glas y un poco de almíbar.
Pasamos las castañas por el glaseado y las vamos poniendo en una rejilla metálica de pastelería o algo similar que se pueda meter en el horno.
Calentamos el horno a 210 grados y horneamos las castañas 15 a 20 segundos, sólo para fijar el glaseado.
Ya están preparadas para comer.
Se aconseja comerlas en los 15 días siguientes a su preparación.
Pero aqui no acaba mi experiencia, una vez secadas en la rejilla he probado varias alternativas que os comento.
Después de pasarlas por el glaseado quedan más presentables pero están demasiado dulces para mi gusto.
He probado a dar una cobertura de chocolate negro, pero el sabor del chocolate domina al de la castaña y no deja apreciar el sabor de la castaña. Queda mejor con una cobertura de chocolate con leche de calidad. Pero si lo hacéis, hay que consumirlas enseguida pues la humedad daña al chocolate.
Pero como mejor saben es después de sacarlas del almíbar, por ello he guardado unas cuantas en un bote con almíbar en la nevera para cosumirlas así el día de Navidad.
Os aseguro que al comerlas, se llena la boca de un sabor inigualable. Cada trocito de castaña encierra un poco de sabor, que poco a poco va llenando toda la boca.



28 de noviembre de 2009

Leche condensada caramelizada

 Naranjas de Xeraco

Es muy simple, pero lo pongo para aquellos que no lo sepan.
Poniendo al baño María un bote de leche condensada y manteniendo el hervor durante unas horas obtendremos un delicioso dulce que nos puede ayudar en la confección de los postres.
Sólo hay que poner el bote de leche condensada en agua, llevar a ebullición y mantener por espacio de unas dos horas o 30 minutos en la olla a presión.
Cuanto más tiempo esté en el agua hirviendo, más acentuado será el sabor y más dura se pondrá la leche.

Cobertura de chocolate

Usaremos siempre el llamado chocolate negro de cobertura o de postres que podemos encontrar en todos los supermercados si lo vamos a usar mezclado con nata o mantequilla. Es mucho mejor usar chocolate de buena calidad si vamos a usarlo sin mezclar.
Hay que fundir el chocolate y para ello podemos seguir tres caminos: al baño María, directamente al fuego o con el microondas.
Puede que nos sintamos tentados por hacerlo al microondas por la rapidez, pero tenemos que controlar muy bien la temperatura, sacar el recipiente y remover de vez en cuando. Si lo hacemos directamente al fuego tenemos muchísimo riesgo de que acabe quemándose en el fondo del recipiente.
Prefiero hacerlo al baño María, más lento pero más seguro y con mejores resultados.
Para ello cogeremos un cuenco de metal y lo encajaremos en un cazo con agua caliente, y pondremos el cazo al fuego para que el agua se caliente sin llegar a hervir. El fondo del cuenco no debe tocar el agua para que el chocolate no se caliente demasiado. No usaremos ningún utensilio de plástico para remover el chocolate, tiene que ser de acero o madera.
La temperatura del chocolate no deberá sobrepasar los 50º C.
Tener cuidado con la temperatura, el chocolate blanco funde a menor temperatura y se mantiene mejor.
Para cobertura de pasteles, utilizo la proporción de 100 gramos de chocolate negro y 30 gramos de mantequilla.
Cuando el chocolate está derretido añadimos la mantequilla, mezclamos con suavidad y ya podemos cubrir el postre que hayamos confeccionado.

Lionesas con crema de dulce de leche


Hoy me sentía con ganas de probar algo nuevo y me he decidido por un dulce que nunca había probado.
Puesto que no quiero complicaros con la repetición de lo que ya hemos escrito, os remito a las recetas de los componentes. Simplemente hacer click con el ratón en el enlace correspondiente.
Había hecho unas lionesas y dudaba con el relleno, quería probar un sabor nuevo.
No está basado en ninguna receta que haya visto, por lo tanto, si hay algún defecto es culpa mía y, si os gusta, también me lo debéis a mi.
Para el relleno opté por una crema de dulce de leche que hice tal como os explico en su apartado.
Para el acabado había pensado en un simple espolvoreado de azúcar, pero al probarlas me atreví a dar un poco de contraste con el sabor que me quedaba en la boca, por ello hemos optado por dar un pequeño toque de chocolate amargo.
He hecho cobertura de chocolate con 100 gramos de chocolate negro y 30 gramos de mantequilla.

Crema de dulce de leche

Aunque no soy demasiado aficcionado al uso de la Thermomix, me gusta usarla para hacer este tipo de cremas porque puedo controlar la temperatura y siempre salen en su punto.
Con las cantidades que os doy sale poco más de un litro de crema, suficiente para rellenar una tarta o unas 40 lionesas pequeñas.
  • 750 cl de leche
  • 1 bote pequeño de leche condensada caramelizada o dulce de leche (unos 375 gramos)
  • 2 huevos
  • 1 cucharada rasa de maizena
  • 3 cucharadas de azucar
  • ralladura de 1/4 de limón
  • 1 sobre flan El Niño o similar, sin azúcar.
Pasar el vaso de la Thermomix por agua fría. Es un buen truco para que luego la crema apenas se pegue en las paredes y que no se queme.
Poner todos los ingredientes en la Thermomix (primero la leche) y mezclar unos segundos a velocidad 4.
Programar 7 minutos a velocidad 2 con la mariposa y temperatura 90º.
Cuando termine, sin esperar ni un segundo, volver a poner en marcha con temperatura Varoma (máxima), velocidad 2 y vigilar. A los pocos segundos empezará a espesar, dejar unos 30 segundos más. Verter a continuación la crema en una manga pastelera y dejar enfríar ( para que no se salga la crema, yo hago un nudo a cada extremo con un hilo).
Cuando esté casi fría, ya la tenéis preparada para usar como relleno.

27 de noviembre de 2009

Pastelitos de frutos secos


Es más un buen acompañamiento para un café o un té calentito que un postre dulce.
Cuenta con muchos ingredientes aromáticos que le dan un sabor especial y penetrante que permanecerá en el paladar, mezclándose con el sabor del café.
En este pastel conviven los sabores de las frutas pasas con el amargo del cacao, el ácido del limón, el dulce del azúcar y el toque exótico de las especies.
Además, es fácil de hacer y se conserva bien durante varios días.
  • 100 gramos de ciruelas pasas
  • 100 gamos de orejones
  • 200 gramos nueces peladas
  • 100 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de arándano rojo
  • 2 huevos
  • 80 cl de leche
  • 250 gramos de azúcar
  • 250 gramos de harina
  • 3/4 de sobre de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita moka de clavo molido
  • una pizca de nuez moscada molida
  • 1 cucharada sopera rasa de canela en polvo
  • 2 cucharadas soperas colmadas de cacao amargo en polvo
En total son 250 gramos de frutas secas que podéis variar según vuestros gustos, con dátiles, higos secos, pasas de uva, etc...
En cuanto a las especies, las dejo al gusto de cada uno, pero con mesura para que no escondan los otras sabores. Esas son las que hemos puesto nosotros.
Preparación:
Trocear los frutos secos que hayamos elegido, y reservar.
Preparar la mezcla de especies con el cacao y reservar.
En un bol grande, mejor de vidrio, mezclar bien el azúcar con la mantequilla a temperatura ambiente. Se nos formará una masa espesa como una bola.
Añadir los huevos de uno en uno, mezclar bien el huevo con la masa de azúcar y mantequilla antes de añadir el siguiente huevo.
Añadir la leche, y mezclar enérgicamente.
Seguidamente poner los frutos secos y seguir mezclando.
Mezclar la harina con la levadura, y las especies. Tamizar encima del bol y mezclar bien todo.
Prepara una bandeja de horno con papel parafinado, reparte la masa ayudándote de una espátula o cuchillo.
Introducir en el horno precalentado a 175 grados sin ventilador. Hornear de 30 a 40 minutos, dependiendo del grosor que hayamos puesto.
Comprobar la cocción pinchando con un palillo de dientes, tiene que salir limpio.
Un consejo, no cambiar las nueces por otro fruto seco. Tanto la almendra, como la avellana se cuecen demasiado y se reblandecen, por lo que no dan el mismo acabado que las nueces.
Se deja enfriar fuera del horno y se deja reposar durante un día.
Se prepara el glaseado mezclando el zumo de un limón con el azúcar glas, si veis que queda demasiado espeso podéis añadir un poco de agua. Se unta con el glaseado y se deja reposar. A la hora el glaseado estará suficientemente seco para que podamos la cortar en pedazos de la forma que queramos y comer los pastelitos.
Nosotros los hemos adornado con unas tiritas de naranja confitada.

25 de noviembre de 2009

Barquillos de la reina

 Naranjas de Xeraco

¿A que me ha quedado bien el nombre?
Espero que no tenga el Copyright en la Sgae y vengan a por mí.
Ayer estaba mirando la televisión, y vi a alguien que comía un barquillo mientras tomaba una taza de café en la terraza de un bar.
Me vino a la cabeza el recuerdo del sabor de un barquillo casero y no me he podido resistir a ponerme manos a la obra.
Hay tres problemas, primero que tienen muchas calorías, ya lo veis por los ingredientes. Pero, digo yo, o los comemos buenos, o no los comemos. No valen las medias tintas. El segundo y el tercer problema los expondré más adelante.
Con estos ingredientes salen unos 25 barquillos.
  • 200 gramos de harina
  • 225 gramos de azúcar
  • 75 gramos de almendra molida
  • 2 huevos
  • 1/4 litro de agua tibia
  • 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • un chorrito de brandy
  • esencia de vainilla o azúcar vainillado
Poner en un bol el agua tibia, más bien tirando a caliente (unos 40 grados), la mantequilla y el azúcar. Mezclar bien, usando la batidora acabaremos antes.
Añadir los huevos, el brandy y la vainilla, y seguir removiendo con energía.
Cuando está todo bien mezclado añadir la harina que habremos tamizado, mezclada con la almendra molida. Batir hasta que no quede ningún grumo.
Nos tiene que quedar una crema como la de los creps, quizás un poco más espesa, de forma que al poner una cucharada sobre la sartén se reparta uniformemente.
Si vemos que nos ha quedado demasiado espesa, no pasa nada si añadimos un poco de agua.
Ahora viene el segundo problema, la cocción.
En la mayoría de recetas se opta por cocerlos en el horno, de dos en dos. Estaréis todo el día. Más vale coger una sartén, mejor dos sartenes antiadherentes, para ir haciéndolas de dos en dos. Se pone una cucharada de la masa en la sartén, se reparte y se deja al fuego suave hasta que se haya dorado un poco, se le da la vuelta, se deja unos minutos más y ya está. No se necesita poner aceite en la sartén, la masa ya lleva mantequilla, se despega en cuanto está dorada.
Yo les doy forma ayudándome de papel de cocina y un tubo de caña, pues se pueden moldear cuando están muy calientes y se les puede dar la forma deseada. Se dejan encima de papel de cocina para que pierdan toda la humedad y cuando estén fríos los podeis guardar en bolsitas para que no se humedezcan.
También os tengo que decir que juego con ventaja, porque tengo una barquillera. Un día entré en uno de esos supermercados low cost que hay repartidos por toda la península y vi que tenían a la venta barquilleras, y además estaban rebajadas de 20 a 9'99 euros (un chollo). Compré una y la uso para los barquillos y para hacer unas tortitas (coques escaldades) hechas con harina escaldada, de las que ya pondré la receta más adelante cuando la ponga en práctica.
Bueno, una vez hechos los barquillos nos llega el tercer problema, si comes uno, no podrás parar. Así que guarda los barquillos, deja uno apartado, haz café y disfruta.
El que quiera hacer los barquillos sin almendra, sólo tiene que sustituir los 75 gramos de almendra por 50 gramos de harina.
Hasta la próxima.

23 de noviembre de 2009

Tiramisu

Esta receta es la que más nos ha gustado de todas las que hemos probado.
Los ingredientes son los clásicos del tiramisú.
Dejamos a vuestra elección el tipo de bizcocho que querais usar y el acabado del postre, personalmente nos gusta la presentación individual en bol de macedonia pequeño y usamos lámina de bizcocho cortada a la medida del recipiente que vamos a usar. Los trozos sueltos de bizcocho que quedan se pueden unir fácilmente en el recipiente, y cubierto de la mezcla de queso y huevo, no se va a notar si son trozos unidos o no.
Con estos ingredientes salen una docena de postres:
  • 500 gramos de queso Mascarpone
  • 4 huevos
  • 200 gramos de azucar
  • 6 cucharadas de ron o brandy
  • 4 tacitas de café
  • bizcocho, el que nos haga falta
  • cacao en polvo (no vale Cola-Cao o similares)
Batir las 4 yemas con el azúcar hasta que quede como una crema fina y no se noten los granos del azúcar. Ir incorporando el Mascarpone poco a poco y mezclar sin que quede ningún grumo de queso. Poner 4 cucharadas de ron y remover.
Montar a punto de nieve 3 claras con una pizca de sal. Incorporarlas poco a poco a la masa anterior, removiendo con ciudado de abajo arriba para que las claras no bajen.
Ya tenemos preparada la crema, ahora hay que dejarla reposar tres o cuatro horas en el frigorífico.
Pasado el tiempo indicado, la crema estará más espesa y preparada para acabar este delicioso dulce.
Poner en un recipiente plano el café y las dos cucharadas de licor que restan.
Hay que mojar los bizcochos en el café. Se puede remojar el bizcocho en el café y poner en el recipiente que vamos a utilizar para el tiramisú, o poner el bizcocho en los recipientes individuales e ir mojando con el café.
Cubrir los bizcochos con la mitad de la crema, poner otra capa de bizcochos y acabar de poner toda la crema por encima (con dos capas de bizcocho y crema queda muy bien).
Reservar en el frigorífico hasta el momento de servir (al menos cuatro horas), bien tapado con film de plástico para que no coja ningún olor.
Antes de servir, espolvorear con el cacao.
Para espolvorear de manera uniforme, coger un colador pequeño, poner una cucharadita de cacao y dar pequeños golpes al colador con la cuchara. De esta forma podremos poner una capa de cacao fina y uniforme.
Nos dice nuestro amigo italiano, que ellos no usan bizcocho para hacer el tiramisú, usan unos bizcochos llamados "Pavesinos", y me rectifica otra cosa, no usan licor para el tiramisú. Además es conveniente echar por encima del cacao un toque de chocolate blanco rallado o en virutas.
Quizas nosotros seamos un poco borrachos, pero nos gusta ese toque de licor.
Otra puntualización de nuestro amigo con respecto al tiramisú, es un postre que se ha hecho muy famoso en Italia en las últimas décadas.
Anteriormente el dulce de cuchara más famoso era "La zuppa inglese" o sopa inglesa, pero que no tiene nada que ver con los ingleses, a pesar de su nombre. Os adjunto el link para aquellos que se atrevan.