26 de diciembre de 2009

Tarta de chocolate clasica


Es una de las recetas clásicas de mi madre.
Nunca faltaba esta tarta en ninguna de las celebraciones suyas o de la familia.
No es difícil de hacer y el resultado es espectacular.
Se compone de un bizcocho, líquido para mojar y un relleno y cobertura de chocolate trufado.
Para los amantes del chocolate.
Los ingredientes son para una tarta de considerables dimensiones para la que necesitaremos un molde de 32 centímetros. La tarta de la fotografía está hecha con la mitad de los ingredientes y fue suficiente para 12 raciones.
Primero haremos un bizcocho normal y después una mousse de chocolate que servirá de relleno.
Ingredientes para el bizcocho:
  • una docena de huevos medianos
  • 250 gramos de azúcar
  • 300 gramos de harina de repostería
Ingredientes para bañar el bizcocho:
  • 4000 ml de café suave
  • 150 ml de brandy
  • 100 gramos de azúcar
Ingredientes para el mouse de relleno:
  • 8 huevos
  • 400 gramos de chocolate de cobertura
  • 200 cc de nata
  • 150 gramos de azúcar
Para la cobertura:
  • más chocolate para rallarlo, el que más nos guste.
Primero, el día anterior haremos el bizcocho .
Separamos las yemas de las claras un rato antes para que las claras estén a temperatura ambiente.
Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que el azúcar esté totalmente disuelto y tengamos una masa esponjosa.
Batir las claras con un pellizco de sal, ir incorporando poco a poco la otra mitad del azúcar hasta alcanzar el punto de nieve.
Incorporar las claras a la yema con mucho cuidado, con movimientos envolventes.
Ir tamizando e incorporando la harina poco a poco, con cuidado de que no baje el volumen.
Poner en un molde adecuado que habremos recubierto de papel de hornear o bien recubierto de mantequilla y después espolvoreado con harina.
Poner en el horno precalentado a 160º durante una hora o el tiempo necesario para la cocción. Se puede comprobar la cocción pinchando con un palillo.
Una vez cocido, dejar que enfríe poco a poco en el horno con la puerta abierta.
Dejar reposar hasta el día siguiente.

Una vez reposado el bizcocho, al día siguiente. prepararemos el relleno.
Separamos las yemas de las claras
Derretimos los 400 gramos de chocolate siguiendo el mismo método que indico en el apartado de cobertura de chocolate, con cuidado de no pasar de los 50º de temperatura que indico en él. Añadimos la nata, mezclamos bien y reservamos.
Batimos muy bien la mitad del azúcar con las yemas.
Levantamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal y la otra mitad del azúcar.
Incorporamos el chocolate derretido con nata a las yemas, batimos bien.
Ahora vamos incorporando las claras poco a poco con movimientos envolventes.
Se puede decir que ahora tenemos un mousse de chocolate muy cremoso.

Vamos a por la tercera fase, la preparación definitiva de la tarta.
Cortamos el bizcocho en tres planos ayudándonos de un cuchillo de pan que sea bastante largo. Levantamos los tres planos.
Ahora ponemos sobre una base para tartas el plano inferior de bizcocho. Lo bañamos con el liquido que hemos preparado y ponemos una capa de mousse de chocolate. Ponemos otro plano de bizcocho, lo bañamos y cubrimos con mousse. Ponemos el plano superior de bizcocho, lo bañamos.
Cubrimos toda la tarta con el resto de la mousse de chocolate.
Espolvoreamos por toda la superficie chocolate rallado, o cacao o chocolate blanco rallado, si así lo preferimos.
El resultado es el que podéis ver.
Que os aproveche.


25 de diciembre de 2009

Pasta filo, triangulo


Este año nos tocaba preparar la cena de Nochebuena y queríamos hacer algo especial.
Habíamos visto recetas hechas con pasta filo. La apariencia de los platos preparados con esta pasta de origen griego era muy buena y además no eran difíciles de preparar.
Estuvimos intentando preparar pasta filo en casa, pero es una labor que hemos decidido dejar a los profesionales. Para los que tengáis curiosidad os dejo este enlace que os mostrará un vídeo en el que se aprecia la experiencia y habilidad de los operarios de una fábrica artesanal de masa filo.
Al final la encontramos en un supermercado, congelada, de procedencia griega.
En el paquete iban 12 hojas de 35x45 centímetros.
Una vez compradas surgió el problema de cómo empanar una buena mezcla para que quedara con buena apariencia.
Hicimos unos triángulos que quedaron muy presentables.
El envase no traía instrucciones detalladas por lo que tuvimos que pensar un poco y al final todo ha salido bien.
Sacamos el paquete del congelador sin abrir y lo tuvimos 24 horas en el frigorífico. Lo sacamos a temperatura ambiente unas dos horas antes de la utilización. Esta masa es muy fina, como papel, por ello se seca rápidamente, no hay que sacarla del envase hasta el momento de usarla.
Una vez preparado el relleno abrimos el envase y, con muchísimo cuidado, desplegamos las hojas
sobre un paño de algodón ligeramente enharinado con maicena. Hicimos dos cortes a lo largo y nos quedaron 36 hojas de unos 11'5x45 centímetros que mantuvimos cubiertos de film de plástico Separábamos 5 o 6 para trabajar y los volvíamos a cubrir con el film.
En realidad, para una cena de seis personas, hicimos 12 triángulos y el resto de pasta filo lo guardamos dos días en el frigorífico. La usamos al cabo de dos días y seguía en perfecto estado.
Como más vale una imagen que mil palabras, os ponemos este vídeo con la elaboración final.
Hicimos varios rellenos, este que veis en el vídeo es de espinacas con atún, huevo y langostinos picados. El plato de la foto es triangulo de pasta filo con confit de pato, pera y reducción de oporto.
Para que la pasta quede crujiente y que no se peguen los pliegues hay que poner una fina capa de aceite o mantequilla, en la foto lo aplico con pincel. Para rellenos salados hay que pintar con aceite, para dulces, mejor pintar con mantequilla derretida.
Podéis poner cualquier relleno pero siempre con una regla, no debe contener líquido.
Una vez descongelado el paquete, no se puede volver a congelar, pero puede mantenerse en perfecto estado en el frigorífico durante varios días.

Turron blando de cacahuete


Hacía tiempo que echaba de menos un pedacito de turrón del humilde cacahuete.
Me recuerda los lejanos tiempos de mi infancia, mi padre me ha recordado que llevaba cacahuetes tostados y pelados a un señor del vecino pueblo de Tavernes de la Valldigna, después de ser pesados los cacahuetes les entregaba su equivalente en turrón, quedándose parte para él como su beneficio.
Es un dulce navideño típico del pueblo donde nací y viví durante muchos años, y aprovechando que había encontrado una receta me he animado a hacerlo. Dicen que a la tercera va la vencida, y a la tercera me ha salido la receta. No he podido encontrar la receta del turrón que se hacía en Tavernes, pero lo estoy intentando.
Personalmente me gustan tanto como los de almendra.
La confección es muy fácil y el resultado mejor de lo que podáis pensar. Os doy ingredientes para una tableta grande. Podéis multiplicar y hacer la cantidad que queráis.
Ingredientes:
  • 250 gramos de cacahuete pelado y tostado
  • 175 gramos de azúcar
  • una cucharada sopera de miel
  • agua, media tacita de café, 50 ml
  • un poco de canela
  • una yema de huevo
Primero hay que triturar el cacahuete tostado lo más fino posible, pero sin que se nos forme una pasta. Yo lo he hecho con la Thermomix (hay que ir con mucho cuidado porque si nos pasamos expulsa el aceite y se forma como una pasta). Si se os ocurre picar más cantidad, hacedlo por tandas.
Después de mucho tiempo de haber publicado esta entrada, he encontrado un rallador de frutos secos. Es ideal para esto.
En una cazuela de tamaño adecuado poner el agua y el azúcar al fuego. Llevar a ebullición removiendo sin parar.
Cuando empieza a hervir se levanta una espuma blanca, es el momento de apartar del fuego la cazuela, poner la cucharada de miel, remover y poner poco a poco el cacahuete, removiendo sin parar (es mejor que alguien os ayude en este menester).
Volver a poner la cazuela al fuego muy bajo (en su mínima expresión) y seguir removiendo.
Cuando vemos que la pasta empieza a espesar, apartar del fuego y, sin parar de remover, poner la cuarta parte o menos de la yema del huevo (una yema de huevo es suficiente para dos kilos de masa). Mezclar muy bien. He acabado amasando con las manos en la encimera de mármol.
Seguidamente poner en un molde recubierto de papel blanco. Es conveniente poner un par de hojas de papel de cocina en el fondo para que absorba el aceite que soltará la masa.
Tapar con papel y poner algo de peso encima, dejar reposar durante tres o cuatro días antes de consumir.

19 de diciembre de 2009

Lentejas con chorizo y costilla


Aunque las legumbres no figuran en los recetarios de postín, ni en la mayoría de blogs dedicados a la cocina, nos vamos a atrever a publicar este guiso que apetece mucho en los fríos días de invierno, acompañado de una copa de buen vino tinto.
Ingredientes para 6 personas:
  • 400 gramos de lentejas
  • 600 gramos de costilla de cerdo troceada, con poca grasa, si puede ser.
  • 3 chorizos frescos
  • 150 gramos de jamón serrano
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • aceite de oliva al gusto
  • unas hebras de azafrán
  • 3 patatas medianas
Ante todo os tengo que decir que me gusta la lenteja castellana. Al contrario de lo que dicen algunos, me gusta lavarla la noche anterior y dejarla en remojo.
Y ahora vamos a la tarea principal.
Primero preparo todos los ingredientes.
Cortamos parte de la grasa de las costillas, si tienen demasiada para nuestro gusto.
Cortamos el jamón a dados pequeños.
Limpiamos y picamos la cebolla y los dientes de ajo.
Pelamos el tomate, quitamos las simientes y lo picamos con el cuchillo.
Con todo preparado doramos las costillas en aceite.
Una vez doradas añadimos los chorizos, y los dejamos pochar a fuego lento unos minutos, añadimos el jamón, damos unas vueltas y ponemos la cebolla y el ajo.
Dejamos que la cebolla se dore con fuego rápido durante unos minutos, ponemos el azafrán, reducimos el fuego a la mínima expresión y dejamos que se termine de hacer la cebolla.
Añadimos el tomate y salteamos todo. Dejamos cocer hasta que el tomate se deshaga.
Añadimos agua hasta cubrir, llevamos a ebullición y dejamos cocer a fuego lento durante unos 60 minutos hasta que la carne esté tierna.
Ahora viene lo más importante, la lenteja se tiene que cocer partiendo de agua fría. Si ponemos las lentejas en el caldo caliente se desharán y se les soltará la piel.
Por ello, para que las lentejas queden enteras y cocidas, apartamos la cazuela del fuego, añadimos agua fría hasta el nivel que podamos calcular para que cubra las lentejas y entonces, sólo entonces añadimos las lentejas. Acabamos de cubrir las lentejas con agua y dejamos cocer a fuego lento durante 40 minutos. Pasado ese tiempo añadimos las patatas cortadas en dados y dejamos que termine de cocer.

16 de diciembre de 2009

Pastel de chocolate y naranja

En este pastel se combinan el sabor de la naranja con el del cacao, con un fondo de especias.
No es empalagoso y se come muy bien.
Ingredientes:
  • 1 naranja navel o similar de unos 230 gramos partida por la mitad y sin semillas.
  • 250 gramos de harina
  • 1 bolsita de levadura Royal o similar
  • 1 cucharadita de té de canela molida
  • 1/2 cucharadita de café (moka) de clavo de olor molido
  • 1/2 cucharadita de café (moka) de coriandro molido
  • 2 cucharadas soperas colmadas de cacao en polvo
  • 100 gramos de almendras crudas y sin piel, ralladas o trituradas
  • 175 gramos de margarina o mantequilla ablandada (preferible margarina)
  • 230 gramos de azúcar
  • 4 huevos grandes
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón
  • 2 cucharadas soperas de brandy o ron

Poner la naranja a cocer a fuego lento durante una hora. El objetivo es ablandar la corteza y quitar el sabor fuerte de la misma, por ello pondremos las mitades de la naranja hacia arriba, sin que el agua llegue a cubrirla. Escurrir y dejar enfriar. Triturar o picar la naranja muy fina, echar por encima el zumo de limón. Reservar.
Si no encontramos las especias trituradas, lo podemos hacer con el molinillo de café o con un mortero.
Mezclar la harina con el cacao y la levadura.
En un bol, batir la margarina con el azúcar hasta que la mezcla esté suave. Agregar las yemas de huevo de una en una, incorporar la naranja, el brandy y batir.
Añadir las especias y mezclar bien.
Tamizar encima la harina con levadura, canela, coriandro, clavo y cacao. Ir mezclando poco a poco, sin que se hagan grumos.
Aparte, montar las claras a punto de nieve y agregarlas a la masa anterior en dos tandas con movimientos envolventes.
Poner la masa en un molde untado con margarina, y hornear a horno precalentado a 180º durante 40 minutos, hasta que esté firme. Comprobar la cocción pinchando con un palillo.
Dejar enfriar en el horno, desmoldar y decorar con azúcar glas, cacao en polvo, o chocolate fundido.
En las fotos tenéis un ejemplo de pastel decorado con cacao y otro decorado con chocolate blanco fundido, aplicado con una jeringuilla, por encima de una fina cobertura de chocolate negro. En el segundo también hemos añadido un poco de piel de naranja confitada picada para añadir un extra de sabor.